Primera Junta Interclubes de Tlaxcala “Rafael Mora Caballar”

•noviembre 27, 2008 • 1 comentario

Los grandes hombres y mujeres del mundo son como estrellas fugases que llegan y pasan un instante, pero son tan brillantes que uno no las olvida durante mucho tiempo.

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El sábado 22 de noviembre, tuvo lugar la primera junta Interclubes la cual, llevó honrosamente el nombre de nuestro Past Gobernador Rafaél Mora Caballar, a manera de homenaje póstumo.

Tuvimos la presencia del Presidente del Club Rotario de Tlaxcala, Moisés Flores, asi como de amigos de los Clubes Rotaract de Atlixco Villa de Carreón, Huamantla, Puebla Centro Histórico, Puebla Industrial, y por supuesto de nuestro club Anfitrión Tlaxcala Centro, del cual, asistieron  Past Presidentes socios y prospectos a socios del club anfitrión. Además de familias de los oradores invitados.

Para empezar la sesión, Iván García, quien dirigió la sesión hizo una pequeña remembranza de quien el pasado 14 de noviembre dejara esta mundo, al cual, le aporto tanto bien como una gran persona y un gran Rotario. Nos pusimos de pie y en un minuto con aplausos honramos la memoria de este gran hombre que vivirá por muchos años mas, en el recuerdo de la gente que lo conoció y sobre todo en el trabajo de que inspiró y seguirá inspirando siempre.

Para hacer mas interesante la junta tuvimos un taller de Liderazgo y trabajo en equipo, que nos dejo un grato sabor de boca.

Dentro de este taller se tomaron puntos a tomarse en cuenta se hablo de como llegar a tener buenos resultados:

  1. para empezar hay que tener una Actitud Altamente Próactiva
  2. Ver cada circunstancia de la vida, no como una dificultad, sino como una oportunidad de aprendizaje.
  3. Desechar de la valija emocional el odio y el rencor, estos siempre son cargas inútiles para poder aprender, y sobre todo nos destruye.
  4. Disposición e inquietud por aprender.
  5. Ya que tenemos lo anterior, ahora analicemos las circunstancias y las personas que nos rodean
  6. una vez analizado, es hora de armar un plan a seguir, esto incluye el poder integrar un equipo, comenzando por lo que nos une, no por lo que nos separa.
  7. Ante todo, poner como base de todo el respeto por las personas, el tiempo, las formas, y el trabajo.
  8. Mantente atento a todo, ya que en cualquier momento y de la forma menos esperada llega el aprendizaje. No importa si quien te lo dice es un niño pequeño o el mas alto funcionario de la empresa donde labores.
  9. Aprendamos de los muertos, es decir, de nuestros errores.
  10. Hagamos todo lo que hacemos con estilo propio y siempre disfrutándolo al máximo. Ojo; no importa lo que los demás digan.
  11. Olvida los protagonismos, y aunque muchas veces son la causa de muchos problemas y de no llegar a los objetivos, la cooperación y el trabajo en equipo son mas honorables, porque tienen un grado de dificultad, ya que es mas complicado que el actuar solo. Cuesta trabajo dejar el orgullo a un lado.
  12. Celebra las Victorias, Por pequeñas o grandes que estas sean, en el ámbito individual o en equipo, pero celebra.
  13. Se agradecido en todo y por todo.

También analizamos que tipos de líderes queremos ser, se hizo la siguiente reflexión y conclusión:

Tanto en nuestros clubes como en la vida diaria debemos buscar se líderes que provoquen reconocimiento entre el equipo, adoptando medidas que fortalezcan la comunicación, como LA INCLUSION, CONTROL Y APERTURA

Asi mismo hay que adoptar una postura de confianza(es decir “CON FE” y la FE es Creer sin Ver) y compromiso ( significa PROMESA; el respeto a las promesas es esencial para generar credibilidad y lealtad)

El líder ve oportunidades; sabe escuchar, busca formarse un criterio mas amplio antes de tomar una decisión, se compromete, es responsable, y sabe como fomentar la integración. Ser líder implica arriesgarse; Fomenta el trabajo hombro con hombro; Planea, esto da certidumbre;  Lo que hacemos o dejamos de hacer impacta en el resultado; Somos quienes provocamos cambios o quienes los bloqueamos.

El éxito de nuestros proyectos de servicio y de nuestra propia vida son el resultado del liderazgo que compartimos y de los equipos que formamos, que puede ser desde nuestro club, hasta nuestra familia; no nada mas medio trabajemos con un grupo de personas que no tengan ni compromiso, ni control, ni respeto por los demás, ya que esto nunca llega a tener resultados.

Muchas gracias a la C.P. Alicia Maria Elena Cruz Flores y al Lic. Roberto Alejandro Linares Jurado de Ford Huamantla por tan buena participación asi como a todos los que participaron en este curso. su aportación fue ALTAMENTE PROACTIVA

Asi mismo se hizo la invitación para participar en la semana Mundial Rotaract, a continuación les dejo el video para que lo vean. Nos vemos en Atlixco 2009.

Muchas gracias a Todos los que participaron en este proyecto,  tanto al Capacitador Distrital Iván García Sánchez, como para nuestro anfitrión Club Rotaract Tlaxcala Centro por las facilidades para esto, ¡¡¡que buen equipo formamos de verdad, muchas gracias!!!.

Angélica Monserrat Flores Cruz

Directora de Fomento Profesional Distrital

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EL CIRCULO DEL NOVENTA Y NUEVE

•marzo 2, 2009 • Dejar un comentario

Había una vez un rey muy triste que tenía un sirviente, que como todo sirviente de rey triste, era muy feliz. Todas las mañanas llegaba a traer el desayuno y despertaba al rey cantando y tarareando alegres canciones de juglares. Una sonrisa se dibujaba en su distendida cara y su actitud para con la vida era siempre serena y alegre.

Un día el rey lo mandó a llamar.

         -Paje- le dijo- ¿cuál es el secreto?

         -¿Qué secreto, Majestad?

         -¿Cuál es el secreto de tu alegría?

         No hay ningún secreto, Alteza.

         No me mientas, paje. He mandado a cortar cabezas por ofensas menores que una mentira.

         No le miento, Alteza, no guardo ningún secreto.

         ¿Por qué estás siempre alegre y feliz? ¿Eh? ¿Por qué?

         Majestad, no tengo razones para estar triste. Su Alteza me honra permitiéndome atenderlo. Tengo mi esposa y mis hijos viviendo en la casa que la Corte nos ha asignado, somos vestidos y alimentados y además su Alteza me premia de vez en cuando con algunas monedas para darnos algunos gustos, ¿cómo no he de estar feliz?

         Si no me dices ya mismo el secreto, te haré decapitar -dijo el rey. Nadie puede ser feliz por esas razones que has dado.

         Pero, Majestad, no hay secreto. Nada me gustaría más que complacerlo, pero no hay nada que yo este ocultando… -¡Vete, vete antes de que llame al verdugo!

         El sirviente sonrió, hizo una reverencia y salió de la habitación. El rey estaba como loco. No consiguió explicarse como el paje estaba feliz viviendo de prestado, usando ropa usada y alimentándose de las sobras de los cortesanos. Cuando se calmó, llamó al más sabio de sus asesores y le contó su conversación de la mañana.

         ¿Por qué él es feliz?

         Ah, Majestad, lo que sucede es que él está fuera del círculo.

         -¿Fuera del círculo?

         Así es.

         ¿Y eso es lo que lo hace feliz?

         No Majestad, eso es lo que no lo hace infeliz.

         A ver si entiendo, estar en el círculo te hace infeliz.

          Así es.

         ¿Y cómo salió?

         ¡Nunca entró!

         ¿Qué círculo es ese?

          El círculo del 99.

         Verdaderamente, no te entiendo nada.

         La única manera para que entendieras, sería mostrártelo en los hechos.

         ¿Cómo?
Haciendo entrar a tu paje en el círculo.

         Eso, obliguémoslo a entrar.

         No, Alteza, nadie puede obligar a nadie a entrar en el círculo.

         Entonces habrá que engañarlo.

         No hace falta, Su Majestad. Si le damos la oportunidad, él entrará solito, solito.

         ¿Pero el no se dará cuenta de que eso es su infelicidad?

         Sí se dará cuenta.

         Entonces no entrará.

         No lo podrá evitar.

         ¿Dices que él se dará cuenta de la infelicidad que le causará entrar en ese ridículo círculo, y de todos modos entrará en el y no podrá salir?

         Tal cual. Majestad, ¿estás dispuesto a perder un excelente sirviente para poder entender la estructura del círculo?

        

         Bien, esta noche le pasaré a buscar. Debe tener preparada una bolsa de cuero con 99 monedas de oro, ni una más ni una menos. ¡99!

         -¿Qué más? ¿Llevo los guardias por si acaso?

         Nada más que la bolsa de cuero. Majestad, hasta la noche.

         Hasta la noche.

         Así fue. Esa noche, el sabio pasó a buscar al rey. Juntos se escurrieron hasta los patios del palacio y se ocultaron junto a la casa del paje. Allí esperaron el alba. Cuando dentro de la casa se encendió la primera vela, el hombre sabio agarró la bolsa y le pinchó un papel que decía:
“Este tesoro es tuyo. Es el premio por ser un buen hombre. Disfrútalo y no cuentes a nadie como lo encontraste.”
Luego ató la bolsa con el papel en la puerta del sirviente, golpeo y volvió a esconderse. Cuando el paje salió, el sabio y el rey espiaban desde atrás de unas plantas lo que sucedía. El sirviente vio la bolsa, leyó el papel, agitó la bolsa y al escuchar el sonido metálico se estremeció, apretó la bolsa contra el pecho, miró hacia todos lados de la puerta, y se arrimaron a la ventana para ver la escena. El sirviente había tirado todo lo que había sobre la mesa y dejado solo la vela. Se había sentado y había vaciado el contenido en la mesa. Sus ojos no podían creer lo que veían. ¡Era una montaña de monedas de oro! Él, que nunca había tocado una de estas monedas, tenía hoy una montaña de ellas para él. El paje las tocaba y amontonaba, las acariciaba y hacia brillar la luz de a vela sobre ellas. Las juntaba y desparramaba, hacía pilas de monedas. Así, jugando y jugando empezó a hacer pilas de 10 monedas.

Una pila de diez, dos pilas de diez, tres pilas, cuatro, cinco, seis… y mientras sumaba 10, 20, 30, 40, 50, 60… hasta que formó la última pila: ¡9 monedas!! Su mirada recorrió la mesa primero, buscando una moneda más. Luego el piso y finalmente la bolsa. “No puede ser”, pensó. Puso la última pila al lado de las otras y confirmó que era más baja. -¡Me robaron -gritó- me robaron, malditos!! Una vez más buscó en la mesa, en el piso, en la bolsa, en sus ropas, vació sus bolsillos, corrió los muebles, pero no encontró lo que buscaba. Sobre la mesa, como burlándose de él, una montañita resplandeciente le recordaba que había 99 monedas de oro “sólo 99”. “99 monedas, es mucho dinero”, pensó. Pero me falta una moneda. Noventa y nueve no es un número completo -pensaba- cien es un número completo pero noventa y nueve, no.

El rey y su asesor miraban por la ventana. La cara del paje ya no era la misma, estaba con el ceño fruncido y los rasgos tiesos, los ojos se habían vuelto pequeños y arrugados y la boca mostraba un horrible gesto, por el que se asomaban los dientes. El sirviente guardó las monedas en la bolsa y mirando para todos lados para ver si alguien de la casa lo veía, escondió la bolsa entre la leña. Luego tomó papel y pluma y se sentó a hacer cálculos. ¿Cuánto tiempo tendría que ahorrar el sirviente para comprar su moneda número cien? Todo el tiempo hablaba solo, en voz alta. Estaba dispuesto a trabajar duro hasta conseguirla. Después quizás no necesitara trabajar más. Con cien monedas de oro, un hombre puede dejar de trabajar. Con cien monedas de oro un hombre es rico. Con cien monedas se puede vivir tranquilo.

Sacó el cálculo. Si trabajaba y ahorraba su salario y algún dinero extra que recibía, en once o doce años juntaría lo necesario. “Doce años es mucho tiempo”, pensó. Quizás pudiera pedirle a su esposa que buscara trabajo en el pueblo por un tiempo. Y él mismo, después de todo, él terminaba su tarea en palacio a las cinco de la tarde, podría trabajar hasta la noche y recibir alguna paga extra por ello. Sacó las cuentas: sumando su trabajo en el pueblo y el de su esposa, en siete años reuniría el dinero. ¡Era demasiado tiempo!!!

Quizás pudiera llevar al pueblo lo que quedaba de comidas todas las noches y venderlo por unas monedas. De hecho, cuanto menos comieran, más comida habría para vender… Vender… Vender… Estaba haciendo calor. ¿Para qué tanta ropa de invierno? ¿Para qué más de un par de zapatos? Era un sacrificio, pero en cuatro años de sacrificios llegaría a su moneda cien.

El rey y el sabio, volvieron al palacio. El paje había entrado en el círculo del 99…
Durante los siguientes meses, el sirviente siguió sus planes tal como se le ocurrieron aquella noche. Una mañana, el paje entró a la alcoba real golpeando las puertas, refunfuñando de pocas pulgas.

·        ¿Qué te pasa?- preguntó el rey de buen modo.

         Nada me pasa, nada me pasa.

         Antes, no hace mucho, reías y cantabas todo el tiempo.

         Hago mi trabajo, ¿no? ¿Qué querría su Alteza, que fuera su bufón y su juglar también?
No pasó mucho tiempo antes de que el rey despidiera al sirviente. No era agradable tener un paje que estuviera siempre de mal humor.
“Siempre nos falta algo para estar completos, y solo completos se puede gozar de lo que se tiene. Nos enseñaron que la felicidad deberá esperar hasta completar lo que falta… Y como siempre nos falta algo, la idea retoma el comienzo y nunca se puede gozar de la vida. Pero que pasaría si la iluminación llegara a nuestras vidas y nos diéramos cuenta, así, de golpe, que nuestras 99 monedas son el cien por ciento del tesoro, que no nos falta nada, que nadie se quedó con lo nuestro, que nada tiene de más redondo cien que noventa y nueve, que todo es solo una trampa, una zanahoria puesta frente a nosotros para cegarnos, para que halemos del carro de la vida, cansados, malhumorados, infelices o resignados. ¡Una trampa para que nunca dejemos de empujar y que todo siga igual… eternamente igual! Cuantas cosas cambiarían si pudiéramos disfrutar de nuestros tesoros tal cual como están.”

 

Por C.P. Alicia Maria Elena Cruz Flores

Una batalla de almohadazos en plena calle para combatir el estrés

•marzo 2, 2009 • Dejar un comentario

Un joven se dispone a arrear un almohadazo a otro participante en la batalla de almohadas celebrada el 22 de marzo de 2008 en la ciudad estadounidense de Boston.               Foto:/AFP

LIMA – ¿Quiere descargar el estrés y no sabe cómo? Muy simple: agarre su almohada, salga a la calle y sacuda con ella a cuanto individuo también provisto de almohada se le cruce en el camino. Es el ‘flashmob’, una nueva moda global que llegó a Perú este fin de semana, cuando unos 30 jóvenes desataron una batalla de almohadazos durante varios minutos en la céntrica plaza limeña de San Martín.

Según publicó el domingo el diario peruano El Comercio, un toque de silbato inició esta nueva modalidad de guerra urbana, que tomó por sorpresa al centenar de personas que paseaba por la concurrida plaza el sábado al atardecer, en medio de las risas y los gritos desafiantes de los luchadores de almohadas.

 

La escena surrealista era promovida por la agrupación Perú Flash, dijo su representante Daniel Nakasone, quien explicó al periódico sus objetivos: “Divertirnos, relajarnos, jugar y seguir la moda”. Según Nakasone, la guerra de almohadas se realizó simultáneamente en plazas de Argentina y Chile. Todos se coordinaron a través de Internet.

 

El ‘flashmob’, que empezó en el año 2003, son acciones organizadas por grupos de personas que se reúnen en espacios públicos para realizar actividades inusuales, de entretenimiento o, en algunos casos, con fines políticos.

tomando de: http://mx.news.yahoo.com/s/afp/090302/insolitas/per___almohadas

Consultoria Externa (Outsoursing)

•febrero 14, 2009 • Dejar un comentario

Pedro Rubio Domínguez – info@madridcentrodenegocio.com

 

 

Muchas empresas pequeñas y medianas no pueden permitirse el gasto de un departamento de servicios de consultoría propio y contratan temporalmente la realización de estos trabajos a empresas o profesionales externos, definido con el término anglosajón “out sourcing”, es decir la externalización de los servicios.

 

La consultoría externa es un servicio independiente y se caracteriza por la imparcialidad de los especialistas, que es un rango fundamental de su papel.  Pero esta independencia significa al mismo tiempo una relación muy compleja con las empresas-clientes y con las personas que trabajan en ellas; en cambio puede, gracias a su independencia, ser imparcial en situaciones en que ninguna persona que trabaje en la empresa podría serlo.

 

La consultoría no proporciona soluciones milagrosas; sería un error suponer que una vez contratado un consultor, las dificultades desaparecen. La Consultoría es un trabajo difícil basado en el análisis de hechos concretos y en la búsqueda de soluciones originales, pero factibles.

 

Las cualidades de un consultor son: creatividad, observación, análisis, síntesis y decisión.

 

¿Por qué se emplean consultores?

 

·    Para que aporten conocimientos y capacidades especiales.

·    Para que presten ayuda intensiva de forma transitoria.

·    Para que den a la Dirección argumentos que justifiquen decisiones predeterminadas.

·    Para una formación adecuada a su cuadro de colaboradores y/o mandos intermedios.

 

Las etapas básicas de la tarea operativa del consultor son:

 

1.   Investigación.

2.   Análisis de los datos.

3.   Propuesta de mejoras y soluciones.

4.   Aplicación de los proyectos de racionalización necesarios.

 

La gama de problemas cuya solución se encomienda a consultores es sumamente amplia. Desde el punto de vista de la calidad o nivel de la situación, la Dirección puede pedir al consultor:

 

a)   Que corrija una situación que se ha deteriorado (corrección).

b)  Que mejore la situación (perfeccionamiento).

c)   Que diseñe una situación totalmente nueva(creación)

 

Generalmente los consultores de empresa no siempre están capacitados para tratar problemas de orden tecnológico, como programar un ordenador.  Esta asistencia puede prestarla la misma unidad de consultoría si la empresa es grande o bien empresas especializadas en diseños informáticos (Software).

 

El consultor, como promotor de cambio, puede asumir dos funciones fundamentales:

 

 

 

 

Consultor de Recursos (Analista): este tipo de consultor facilita información y servicios, recomendando un programa de acción previa, recopila datos y acciones internas de la empresa.  El éxito de su trabajo depende del diagnóstico concreto de las necesidades y de la pericia del consultor para facilitar la información adecuada o prestar el servicio que convenga en cada caso.

 

Consultor de Procesos (Consultor de Gestión): en este caso, el consultor, como promotor y profesor del cambio trata de ayudar a la organización haciéndole tomar conciencia de procesos orgánicos, de sus consecuencias probables y de las técnicas para lograr cambios efectivos. 

 

A diferencia del analista que se ocupa principalmente de transmitir conocimientos y de resolver problemas, el consultor de gestión da a conocer su enfoque, sus métodos y valores de manera que conjuntamente con la propia organización se implantan y ejecutan las nuevas metodologías de trabajo e iniciar así el cambio.

 

En consecuencia, desde este momento los trabajos que se realizan son prácticos y no teóricos, ya que desde el Director, colaboradores y consultor participan en la evolución y nuevo dimensionamiento de la empresa. En la consultoría de estilo moderno las dos funciones son complementarias.

 

Los consultores ayudan a resolver problemas a otras personas y organizaciones. Se suele decir que un experto es alguien que sabe algo que usted ignora. Por consiguiente, existen dos aspectos principales en toda relación de consultoría externa:

 

·    El análisis y la solución del problema.

·    La relación entre el consultor y el cliente.

 

Estos dos aspectos están interrelacionados y si la relación consultor-cliente no es debidamente entendida por ambas partes, por muy bueno que sea el criterio técnico en que se basa la solución propuesta a determinado problema, no se llegará a resultados prácticos.

 

En la historia de la Consultoría se conocen millares de casos archivados que provocaron gran confusión en la organización-cliente porque los papeles complementarios del consultor y del cliente no habían sido definidos o porque las relaciones entre ambos se deformaron en el curso de la consultoría.

 

Al iniciar una tarea es necesario disipar la incertidumbre y las especulaciones que el objeto de la presencia del consultor suscita en la empresa.

 

La buena práctica directiva y las buenas relaciones laborales exigen que los trabajadores o sus representantes reciban información completa sobre los asuntos de interés para los trabajadores relativos al funcionamiento y perspectivas de la empresa y a la situación presente y futura de la misma.  Este punto es importante en muchas tareas de consultoría; tanto el consultor como su cliente deben prestar particular atención a tales tareas que, por su carácter, pueden exigir no sólo información, sino la celebración de consultas e incluso en algunos casos, negociaciones entre la dirección de la empresa y los representantes de los trabajadores           (Recomendaciones de la OIT y práctica en todos los países del área comunitaria europea).

 

El consultor antes de aceptar la tarea, debe estar seguro de que puede solucionar la definición del problema y su puesta en marcha.  A excepción de los casos más sencillos y claros, el consultor desea llegar a su propia solución acerca de la índole del problema y de las dificultades que entraña su posible solución por medio del estudio de la empresa.

 

La definición del consultor puede diferir de la del cliente por muchas razones. Con frecuencia los empresarios están demasiado inmersos en una situación particular o son ellos mismos quienes han creado el problema con su solución pasada, y no pueden darse cuenta de su magnitud y su alcance.  Pueden ver sólo los síntomas y no el problema real o bien resistirse a admitir la existencia de ciertos aspectos del problema y preferir que el consultor los “descubra”.

 

 

 

El comportamiento del consultor durante todo su cometido repercute acusadamente en las relaciones de trabajo y en la ayuda que logrará obtener del cliente y de su personal.  No todas las personas que trabajan en la empresa apreciarán inmediatamente la presencia de alguien que viene del exterior a demostrarles que ellos (individual o colectivamente) podrían trabajar mejor o con más rendimiento.  El consultor se gana su confianza y apoyo escuchando sus argumentos, siendo paciente y modesto, demostrando su competencia sin valerse de ardiles para impresionar y trabajando con suma organización y disciplina.

 

Si las relaciones de trabajo son buenas y el cliente está plenamente satisfecho por los progresos logrados por el consultor, puede presentarse otro peligro: la tentación de asociar tan estrechamente al consultor a la solución de los problemas de la Dirección, que el cliente le delegue de hecho parte de su función decisoria.  En tal caso, el consultor debe emplear la siguiente analogía y decirle al cliente que la función del consultor es la de ser su fisioterapeuta, no la de sus muletas.

 

Aunque la mayoría de las tareas de consultoría pueden redundar en mejoras, también las hay que por diversas razones no pueden dar ningún resultado y que, por consiguiente, significarán un gasto financiero inútil.

 

Por ejemplo, el cliente desea introducir un cambio que debería haberse efectuado hace tiempo y que ahora ya no puede impedir el deterioro general de la situación. O bien es posible realizar mejoras, pero a expensas de medidas tan graves para el personal que el cliente no las puede aceptar. O bien, el beneficio conseguido sería tan escaso que no justificaría los honorarios del consultor.

 

Si el consultor profesional descubre una situación de ésta índole al asumir una tarea, e incluso si ha empezado ya a trabajar en ella, debe informar al cliente con franqueza y sugerirle la cancelación del contrato.

 

Ningún consultor profesional perpetúa su tarea haciendo al cliente dependiente de su consejo.  El único trabajo realmente digno del consultor es su trabajo educativo y formativo que enseña a los clientes y a su personal a llevar mejor sus asuntos por sí mismos.

 

La transmisión de toda la información sobre los métodos empleados y la formación del personal de la empresa, de manera que sean capaces de repetir las mismas operaciones sin ayuda, son elementos fundamentales del método profesional del consultor.

 

Esto no significa que cuanto mejor haya enseñado el consultor a su cliente y a su personal, menos trabajo tenga en el futuro.

 

Los consultores se comprometen a no desvelar ninguna información confidencial (en el contrato suscrito con el cliente existe una cláusula tipificando el alcance) sobre sus clientes y a no hacer uso alguno de esta información para obtener beneficios o ventajas.  Los clientes deben estar convencidos de que pueden confiar plenamente en sus consultores, de lo contrario la consultoría es imposible.

 

La confidencialidad es todavía una cuestión importante en España, donde las empresas no están seguras de que la información que facilitan a consultores procedentes de Centros de Dirección de Empresas o de Productividad no sea transmitida a organismos o a las delegaciones de Hacienda.  Por lo tanto, una consultoría vinculada al sector público pierde autonomía y fiabilidad.

 

Autor:

Pedro Rubio Domínguez

info@madridcentrodenegocio.com

Director del Instituto Europeo de Gestión Empresarial (IEGE)

MADRID-España

Mantén la productividad tras un recorte

•febrero 12, 2009 • Dejar un comentario

Cuando las compañías reducen su fuerza laboral, la moral se desploma, según los expertos; conoce una manera de ayudar a los empleados sobrevivientes a hacer mejor su trabajo.

Ante un recorte de personal, una baja moral entre los empleados restantes de una empresa es (en cierto modo) normal. 

De acuerdo con los resultados de una encuesta reciente, aplicada a 4,172 sobrevivientes de despidos por parte de la firma de investigación y entrenamiento Leadership IQ, con base en Washington D.C., alrededor de tres cuartas partes (74%) de la gente que conserva sus trabajos durante una reducción de personal asegura que su propia productividad desciende en picada, y 64% piensa que la productividad de sus compañeros de trabajo también ha caído.

Como resultado, 77% ve más errores cometidos en el trabajo y, de acuerdo con la encuesta, 81% cree que el servicio al consumidor ha decaído.

Tal vez lo más alarmante, ya que es de suponer que algún día las compañías querrán comenzar a reclutar talentos de nuevo, es que 87% de los sobrevivientes de despidos aseguran que ahora es menos probable que recomienden su compañía como un buen lugar para trabajar.

Jonathan Segal, un socio de la firma de leyes WolfBlock en Filadelfia, aconseja a los patrones sobre cómo minimizar el daño que los despidos pueden hacer, así como sobre cómo tranquilizar y motivar a los sobrevivientes.

“Entre más considerada y compasivamente se manejen los despidos, mejor responderán los sobrevivientes”, dice. Si los despidos los realizó el departamento de Recursos Humanos, es probable que los jefes y superiores sólo tengan una noción borrosa de cómo se efectuaron -quién le dijo qué a quién y demás.

Sin embargo, es probable que los empleados sobrevivientes conozcan cada detalle y hayan obtenido una narración pormenorizada de por lo menos uno de sus ex colegas (y es probable que de varios).  Lo cual seguramente no fue agradable.

Desafortunadamente, como jefe no puedes cambiar eso, ni hacer mucho para aligerar la mayor carga de trabajo de tu equipo. Lo que sí puedes hacer, sin embargo -y en cuanto antes mejor- es comenzar a tener algunas conversaciones francas con la gente a tu cargo.

Jamie y Maren Showkeir son socios de la firma de consultoría Henning Showkeir & Associates con base en Phoenix, y co-autores de un nuevo libro llamado Authentic Conversations (Conversaciones Auténticas). Henning Showkeir se especializa en ayudar a clientes como 3M, Disney, Coca-Cola, Hewlett Packard y MetLife a aumentar su productividad al motivar la franqueza entre compañeros de trabajo. Jamie y Maren Showkeir tienen cuatro sugerencias para ti:

1. No evites los temas difíciles. “En estas circunstancias, una reacción típica de los directores es decirle a la gente que continúa en su puesto que ‘No se preocupe y sólo siga trabajando'”, dice Jamie Showkeir. “Pero los empleados son adultos que pueden manejar la verdad. Así que adelante, reconoce que el tener menos gente y menos recursos va a demandar más de todos, y solicita ideas sobre cómo seguir adelante”. Maren Showkeir añade: “Los tiempos difíciles pueden ser una oportunidad para replantear el negocio, tomar decisiones diferentes y probar nuevas maneras de hacer las cosas. Eso puede ser re-energizante”.

2. Explica detalladamente cómo los traspiés de la economía afectan tu negocio. “Todo el mundo lee los periódicos y ve las noticias. Tu equipo ya sabe lo mal que están las cosas ‘ahí afuera’, dice Maren Showkeir. “Así que ésta es una oportunidad para asegurarte de que todos entiendan el impacto sobre tu negocio en particular”. Y añade: “La responsabilidad de ser francos vale para ambas partes. En este momento hay tanto miedo que los empleados tienden a agachar sus cabezas, hacer sus trabajos y esperar que la compañía cuide de ellos”. Esto no es inteligente. Si los superiores de tu compañía no comparten las verdades financieras contigo, dicen los Showkeirs, no esperes al siguiente desalentador reporte de ganancias trimestrales. Pregunta ahora.

3. Reconoce el hecho de que los despidos no son “sólo negocios”. Los sobrevivientes de los despidos están apenados, y el dolor no es un tema muy hablado en el mundo de los negocios”, observa Jamie. “Perder colegas, que también pudieron ser amigos cercanos, es un evento significativo para quienes se quedan. Ignora eso, y a la gente le tomará más tiempo volver a la normalidad”. Por lo general, “los directivos temen que el permitir que la gente exprese sus sentimientos los distraerá de sus trabajos”, dice Maren. “Pero los sobrevivientes están distraídos de cualquier forma. Dejarlos expresarlo y discutirlo es el primer paso hacia superarlo”.

4. No intentes dirigir las respuestas de la gente ante la situación. Maren dice: “La mayoría de los ejecutivos están acostumbrados a dirigir, así que la tentación es decir, ‘¡Vamos, todo está bien!’ o ‘¡Anímate y vuelve al trabajo!’ Pero el hecho es que las reacciones de la gente son su decisión, no tuya”. Jamie añade: “No eres un terapeuta, ni deberías serlo, pero dale a la gente una oportunidad de expresarse en público, ya sea en un ‘Brown Bag Lunch’ especial (almuerzo informativo al que cada quien lleva su comida), o al invitarlos a hacer preguntas en las reuniones regulares de personal”. Tanto como sea posible, reúnete cara a cara con ellos -no te escondas detrás de un correo electrónico.

Una sugerencia más del abogado Jonathan Segal: No hagas promesas que no puedes cumplir. “Un error común que he visto cometer a los directivos en reuniones con los sobrevivientes es tratar de calmar su ansiedad con frases como: ‘No se preocupen, los despidos terminaron’. Pero las cosas cambian y es difícil estar seguros de eso. Si es cierto que no sabes de ningún plan actual para realizar mayores recortes, entonces sólo di eso”.

La buena noticia, de acuerdo con la encuesta de Leadership IQ antes mencionada es que, como el jefe, puedes mejorar las cosas al estar disponible para hablar con la gente y ser honesto con ellos sobre lo que pasa. Según los resultados de la encuesta, es 72% menos probable que los empleados que les dieron a sus superiores inmediatos las calificaciones más altas en visibilidad, disponibilidad y franqueza reporten una caída en la productividad.

8 tips para una imagen profesional

•febrero 12, 2009 • Dejar un comentario

Hasta los más pequeños detalles afectan la percepción de los compañeros de trabajo, ¡impresiónalos!

Sé puntual

La puntualidad es tu mejor carta de presentación, pues proyecta tu compromiso con el trabajo y te hace ver como una persona responsable.”No dejes que llegar tarde a trabajar se convierta en algo normal, puede dar la impresión de que no te tomas en serio tu trabajo”, asegura el director general de Bumeran.com México, Mateo Cuadras.

El portal de empleo Monster recomienda llegar siempre a la hora establecida. Si por algún contratiempo vas a llegar tarde, no olvides avisar a tu supervisor por teléfono.

El celular es personal

No hay nada más molesto que ser desconcentrado por un celular que suena como si gritara o con una melodía para bailar demasiado fuerte.Los especialistas recomiendan dejar el móvil en el modo de silencio o en vibrador, especialmente si estás en una junta o si tu tono es el hit del momento.

Y aunque éste sea un dispositivo de comunicación personal, limita tus llamadas y mensajes personales. Lo mejor es dejarlo para tus ratos libres o tu hora de comida, no quieres que tu jefe considere que tu celular te distrae demasiado.

Nunca contestes una llamada o mensaje personal mientras estés en una junta con tus compañeros o con un cliente, es totalmente antiprofesional.

Evita el Messenger

“Hay personas que cuando llegan a un nuevo trabajo, lo primero que hacen es instalar el Messenger o algún otro tipo de chat, evítalo en la medida de lo posible”, dice Cuadras.Antes de instalar un servicio de mensajería, confirma primero si su uso está permitido. Si en tu empresa no restringen el uso, o si es una herramienta de trabajo, no le dediques demasiado tiempo a las conversaciones no relacionadas con el área laboral.

Los expertos recomiendan mantener los contactos personales y profesionales en dos listados distintos para evitar errores incómodos.

La música no siempre es relajante

Igual que con el Messenger, antes de poner música pregunta si está permitido hacerlo.La mayoría de las oficinas no tienen restricciones al respecto, pero siempre debes utilizarla de manera que no afecte el trabajo de tus compañeros de área.

Monster recomienda siempre que escuches música hacerlo con audífonos y aun nivel bajo para no molestar a nadie. Cantar en el trabajo no es una opción, así que no lo hagas.

Recuerda también que nunca debes descargar música a la computadora de tu trabajo, ya que no es correcto y además puedes ocasionar vulnerabilidades al sistema de seguridad.

La imagen vale más que mil palabras

Siempre debes proyectar una imagen pulcra y agradable, para tus clientes y para quienes te rodean. Recuerda que es importante causar una buena impresión.Aunque debes procurar verte bien, también debes pensar en los demás en tu arreglo personal.

Por ejemplo, además del baño diario, la crema de manos, el humectante para los labios y caramelos para un aliento fresco son buenos aliados y puedes usarlos en la oficina.

Por el contrario, evita ponerte spray en tu trabajo, pues el olor es muy desagradable, sobre todo en espacios cerrados. Los barnices, perfumes, colonias y aromatizantes tampoco son una buena idea.

Comparte información y recursos

Las empresas aprecian a los empleados emprendedores y con iniciativa.Si tienes libros o revistas relevantes que pueden aportar información para tus compañeros o para alguna área específica de tu trabajo, compártelos.

Puedes iniciar con una pequeña hemeroteca de consulta, que puede ampliarse con materiales que tus mismos compañeros aporten para ella.

Pero cuidado, ¡recuerda que las revistas de chismes y del corazón no cuentan!

Visitas

Las únicas visitas permitidas en el trabajo son aquellas que se relacionen directamente con tu área profesional, como entrevistas o reuniones para tratar puntos específicos.

Si quedas de acuerdo con tus amigos, familiares o pareja para comer, pide que te esperen fuera o en la recepción para no molestar a tus compañeros.

Evita que lleguen hasta tu lugar de trabajo, pues además de causar suspicacias, pueden restarte puntos en tu evaluación, pues podrían hacerte ver como un empleado con poco compromiso y respeto hacia el trabajo de tus compañeros.

Personaliza tu lugar

Decorar tu lugar de trabajo hace que éste sea un sitio más agradable y personal, pero no todo está permitido, pues no es una extensión de tu casa.Por ejemplo, las plantas siempre son bienvenidas… a menos que le causen alergias a tus compañeros, en este caso, lo mejor será retirarla o elegir algún helecho, que no suele causar tantas alergias.

Las fotos también son lindas, pero evita tener el álbum familiar completo, pues le resta profesionalismo a tu área.

Finalmente, más allá de decorar y tapizar tu lugar con estampas de tu color favorito, lo mejor, a decir de los expertos, es mantener tu lugar siempre limpio y ordenado.

 

Carta de Bill Gates a la Fundación sobre el avance de la lucha contra la polio

•febrero 9, 2009 • Dejar un comentario

En una carta aparecida esta semana en el sitio web de la Fundación Bill y Melinda Gates, Bill Gates elogia la labor que viene desarrollando Rotary International desde hace más de dos décadas para combatir la polio y analiza los avances logrados.

Gates se refiere al encomiable esfuerzo de la Organización Mundial de la Salud, el UNICEF y Rotary International en la campaña mundial para que la polio se convierta en la segunda enfermedad erradicada del mundo, después de la viruela. Al mencionar a Rotary, afirma que “sin su colaboración no habríamos llegado a ninguna parte”.

Dicha carta, la primera de una serie de cartas anuales, resume las metas de la Fundación Gates y el avance hacia su logro. Aunque el pasado año el patrimonio de la Fundación sufrió un descenso del 20%, Gates afirma que en 2009 aumentarán sus donaciones a 3.800 millones, aproximadamente el 7% de sus activos.

El mes pasado, durante la Asamblea Internacional de 2009, Gates anunció la concesión a Rotary de una nueva subvención-desafío de 255 millones de dólares para financiar la campaña mundial destinada a erradicar la polio. Como contrapartida, Rotary recaudará 100 millones de dólares en concepto de fondos paralelos. En noviembre de 2007, la Fundación Gates le había otorgado a RI una subvención de 100 millones de dólares, la cual Rotary se comprometió a equiparar recaudando, precisamente, otros 100 millones de dólares.

Las dos subvenciones de la Fundación Gates alcanzan un total de 355 millones de dólares. La campaña de Rotary International para equiparar dicha suma se denomina el Desafío de Rotary por 200 Millones de Dólares, y debe cumplirse no más tarde del 30 de junio de 2012.

“Rotary International y otras entidades donantes realizan un gran trabajo, al proporcionar los recursos adicionales necesarios (para la erradicación de la polio)”, indica Gates en su carta. “Este mes, asistí a una reunión de Rotary y ayudé a recaudar más de 600 millones de dólares en concepto de fondos nuevos provenientes de distintas fuentes, suma que se destinará a la erradicación de la polio”.

Además de la subvención de la Fundación Gates y los fondos paralelos de Rotary, los gobiernos del Reino Unido y Alemania se comprometieron a donar 280 millones de dólares destinados a la Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Polio. 

Lea una sección de la carta anual de Bill Gates sobre el avance de la lucha contra la polio (en inglés).

Los antecedentes del conflicto entre Palestina e Israel

•febrero 9, 2009 • Dejar un comentario

Por: Yetel Vázquez Martínez

Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego.

Gandhi

La historia de Palestina es larga y compleja. Su situación geográfica, de corredor natural entre Asia y África y con salida al mar Mediterráneo, la convirtió en una zona estratégica, tanto para el comercio como para la política y para el intercambio cultural. Desde 1948 se dividió en dos estados: el judío (Israel) y el árabe (Palestina) que detonaron numerosas guerras y a su vez la ocupación de territorios árabes por el ejército israelí. El resultado final: un profundo rencor que se ha arraigado entre judíos y musulmanes a raíz de los agravios, matanzas, humillaciones, y engaños que se reclaman mutuamente.

Los judíos alegan que sus ancestros vivieron allí hace más de tres mil años, y aunque después se dispersaron por el mundo, sus raíces y su destino están en esa “tierra prometida” por Dios; los árabes musulmanes acusan que el estado judío fue una imposición de Occidente -y un acto de intervencionismo- sobre un territorio que conquistó el Islam desde el siglo VII d.C. La realidad es que actualmente judíos y musulmanes viven en el mismo territorio y tanto la Historia como el futuro de Palestina, le pertenece a ambos pueblos.

El pueblo hebreo

Los representantes más antiguos de los hebreos eran tribus de origen semita, que llegaron a Palestina desde el Este entre el siglo XX y el XIV a.C.  Por cuestiones de sequía debieron trasladarse a Egipto a la región del río Nilo en lo que se conoce como la primera diáspora. Los israelitas terminaron siendo esclavos en Egipto; fue entonces cuando Moisés recibió la señal divina de regresar a Canaán, la Tierra Prometida. En fin, que al ocupar el territorio de los cananeos, fundaron el reino de Israel y establecieron Jerusalén como su capital. Como todos los grandes imperios su destrucción empezó con divisiones internas; finalmente, los asirios destruyeron el reino de Israel y lo fusionaron con otras regiones de su imperio para construir la provincia de Samaria.

Subsiguientemente, los babilonios, dominaron a los asirios, devastaron el reino de Judá, destruyeron Jerusalén en el año 587 a.C. y deportaron a miles de judíos; ésta deportación constituyó la fase final de la dispersión de los judíos; a partir de entonces, la región de Palestina padeció el vasallaje de diversos imperios; vinieron los persas, los macedonios y griegos; después los egipcios y los sirios y finalmente los romanos (63 a.C.).  Cuando las legiones romanas destruyeron Jerusalén, se produjo la segunda Diáspora.

Los musulmanes en Palestina

El Islam surgió con el profeta Mahoma en el siglo VII d. El Islam se transformó en un poderoso imperio político, sus tropas junto con el Corán y la espada, conquistaron extensos territorios. Generaciones de árabes emigraban frecuentemente a la zona fértil de Palestina. En el 638, los musulmanes derrotaron a los bizantinos y se convirtieron en los nuevos gobernantes de Palestina.

En el 1009 el califa Al-Hakim dio órdenes de atacar la Iglesia del Santo Sepulcro, agresión detonante de las Cruzadas cristianas que mataron a miles de judíos y musulmanes; pero un siglo después, los musulmanes derrotarían a los cruzados y retomarían Jerusalén.

Los judíos regresan a la “tierra prometida”

Durante 400 años Palestina formó parte del imperio turco otomano. En 1917, fuerzas británicas entraron a Jerusalén y la convirtieron en capital del Mandato Británico sobre Palestina y Transjordania. Los pueblos árabes, por su parte, fundaron estados independientes lo que provoco conflictos con el movimiento sionista. La situación se agudizó debido a la ambigua actitud de la política de Gran Bretaña frente a judíos y árabes, que tratando de ganar el apoyo de ambos grupos en la Primera Guerra Mundial, prometió a los dos prestar apoyo.

A la postre la Sociedad de Naciones reconoció “la conexión histórica del pueblo judío con Palestina” y en 1947 la ONU aprobó la división de Palestina en dos estados, uno judío y otro árabe, así como la jurisdicción internacional sobre Jerusalén, ciudad santa para judíos, musulmanes y cristianos. El nuevo estado judío adoptó el nombre histórico de Israel, que en hebreo significa “pueblo de Dios”.

Entonces se intensificaron los conflictos entre árabes y judíos. Los extremistas judíos ataban aldeas palestinas y los palestinos armados hacían lo mismo con los asentamientos judíos. Los países de la Liga Árabe (Egipto, Siria, Irak, Líbano, Transjordania) expusieron su desconcierto e iniciaron la invasión del territorio israelí. Las fuerzas israelíes eran menores a las árabes pero la descoordinación de los árabes y el apoyo, en armas y equipos, que obtuvieron los israelíes de Checoslovaquia y Estados Unidos favorecieron a Israel.

Después vinieron estallidos de violencia que más bien parecen una sola guerra intermitente y con pausas; siempre por las mismas razones, pues uno y otro tienen peticiones que se contraponen:

¿Qué quieren los palestinos?

ü  Que Israel les permita tener un estado independiente y autónomo

ü  Garantías para que la nación palestina pueda desarrollarse económicamente

ü  Salgan las fuerzas de Israel de los territorios ocupados en 1967

ü  Se desmantelen los asentamientos judíos  de sus territorios

ü  Quede bajo su jurisdicción la zona este de Jerusalén, barrio musulmán

ü  Regresen los refugiados palestinos que se encuentran en otros países árabes.

¿Qué quieren los israelíes?

ü  Cesen los atentados terroristas contra la población civil judía

ü  Reconozcan el Estado de Israel

ü  Acepten los asentamientos judíos en los territorios ocupados

ü  No insistan más en el retorno de los refugiados palestinos

ü  Permitan que los israelíes mantengan cierto control sobre los territorios palestinos para asegurar sus fronteras

Esta situación ha creado una sensación de crisis perpetua que nadie parece estar dispuesto a finiquitar, y es que la situación geográfica de Israel es estratégica para mantener un equilibrio de fuerzas en Medio Oriente. En el conflicto árabe-israelí se enfrentan también los intereses políticos y económicos de los países occidentales, Estados Unidos a la cabeza, con los intereses regionales de los países árabes. El control de las reservas petrolíferas de Medio Oriente es uno de los asuntos que se dirimen a través de este conflicto.

La Franja de Gaza, un estrecho trozo de terreno de 40 kilómetros de largo que se extiende por la costa mediterránea entre Israel y Egipto, era una provincia de lo que se conocía como Palestina durante el Mandato Británico (1917-1948). El conflicto de la Franja de Gaza que inicio el 27 de diciembre del año pasado, es llamado “Operación Plomo Fundido por las Fuerzas de Defensa Israelíes, es una ofensiva militar precedida por una campaña de bombardeo aéreo sobre la Franja de Gaza (Territorios Palestinos). El objetivo es mermar la infraestructura de la organización Hamás, pero la población civil se está viendo afectada, a tal grado que ya se califica como “Masacre de Gaza”. Los israelíes superan enormemente a los palestinos en armamento y fuerzas armadas, por eso muchos palestinos consideran que el terrorismo es la única alternativa que tiene su pueblo para luchar por la autodeterminación; mientras que Israel considera sus acciones militares como un acto de legítima defensa.

Ya no se puede ni se debe seguir cruzado de brazos ante el atropello de Israel al derecho internacional. Cierto, los judíos han sufrido y han sido víctimas pero se han sobrepasado en sus respuestas, Israel no puede continuar con la barbarie contra Palestina y los palestinos deben buscar  un camino para la coexistencia.

El conflicto entre árabes e israelíes ha trascendido a la violencia, pues las partes buscan que sus metas sean alcanzadas y desafortunadamente al parecer han incluido en ellas la humillación y la derrota del otro, los pocos destellos que han existido en la región de voluntad política para poner fin a esta guerra, parecen apagarse por el odio y la venganza.

Publicado en Diálogos de Puebla, número 31, revista de corte político y social, tiraje:10,000